La transición no es un evento
La llegada de la IA no es un momento en el calendario. Es una curva que ya llevamos años recorriendo sin darnos cuenta.
La gente habla de la llegada de la IA como si fuera un evento con fecha. Como si un martes de 2022, o un jueves de 2025, algo hubiese cruzado un umbral y todo lo anterior perteneciera a otra era. Pero las transiciones de esta magnitud rara vez suceden así.
La electricidad no llegó un día. Llegó durante décadas, primero a las fábricas, después a las ciudades, finalmente a las casas, y cuando finalmente tocó las casas la gente ya había olvidado cómo era la vida sin ella. Lo mismo pasó con el automóvil, con internet, con el teléfono móvil. Son curvas, no escalones.
Dónde estamos
Estamos en el punto medio de una curva, no en el inicio de una nueva era. Las personas que hoy usan modelos de lenguaje para programar, escribir, investigar, no sienten que están viviendo un momento histórico — sienten que están haciendo su trabajo un poco distinto. Y esa es exactamente la señal de que la transición está ocurriendo: cuando deja de sentirse como transición.
Lo curioso es que quienes niegan que algo esté cambiando y quienes anuncian el fin de la humanidad están cometiendo el mismo error: tratar la transición como un evento discreto. Uno dice “no ha pasado nada”, el otro dice “todo va a cambiar mañana”. Los dos están mirando el reloj cuando deberían estar mirando la pendiente.